Derechos laborales de los empleados del hogar en España

 

Son muchos los empleados del hogar que realizan su trabajo “bajo cuerda”, o sea, que no se encuentran dados de alta en la seguridad social y sin ningún tipo de regulación de sus contratos de trabajo. Sin embargo, aunque esta es una situación bastante usual, es totalmente ilegal.

Esto significa que el trabajador no está cotizando por su trabajo, lo que le trae perjuicios para sus prestaciones futuras en lo que se refiere a bajas médicas, jubilación, incapacidades permanentes, paternidad, maternidad, que no podrán disfrutar de vacaciones remuneradas o que su salario no llegue a alcanzar la cantidad mínima establecida legalmente.

En lo que a los empleadores se refiere, esta situación, es decir, el contratar personas como empleadas domésticas sin cumplir con los trámites legales correspondientes, deberán hacerle frente a sanciones muy importantes de has 10.000 euros.

Régimen especial del servicio del hogar

Conforme a la regulación impuesta mediante el Real Decreto 1620/2011 de fecha 14 de noviembre, el régimen laboral de los trabajadores que se dedican a prestar sus servicios en los hogares es un régimen especial, regulándose a través de esta la relación laboral del servicio del hogar familiar. La misma permite mejorar los derechos que tienen los trabajadores, que, hasta el momento de su implantación, estaban totalmente desprotegidos y sin un marco jurídico claro.

Mediante esta regulación, los trabajadores domésticos tienen derecho a una indemnización cuando termina su relación laboral, además que cotiza para tener derecho a una prestación en el caso de una enfermedad común o un accidente profesional. Sin embargo, no tienen derecho a prestaciones por desempleo.

Cabe destacar que esta regulación ampara a todos los trabajadores que realizan tareas domésticas, atención y/o cuidado a los miembros de una familia y otros trabajos como son: jardinería, guardería, conducción de vehículos, claro está, siempre y cuando estas labores formen parte del grupo de tareas domésticas. Así mismo es bueno mencionar, que dentro de este grupo no entran las personas que aún cuando llevan a cabo estas labores, están contratadas por instituciones públicas o privadas o estén contratadas por empresas a trabajo temporal.

Derechos de los trabajadores de hogar

Todos los trabajadores del hogar gozan de los mismos deberes y derechos de los demás empleados, pero con determinadas especialidades:

  • El período de prueba, no puede llegar a superar los dos meses, a menos que en el Convenio de Colectivo.
  • Considerando que estos trabajadores realizan sus funciones en un domicilio particular y no en un centro de trabajo, hay normativas especiales que tienden a asegurar las condiciones de seguridad y salud durante sus labores.
  • En lo relativo a los accidentes de trabajo, aún cuando estos lleguen a ocurrir en un domicilio, se consideran accidentes laborales, siempre y cuando este ocurra mientras se encuentra trabajando.
  • La jornada máxima de trabajo legal, también será de 40 semanales, pero de igual forma pueden pactarse tiempos de presencia en el domicilio. Así en estos casos, el pago y duración de estos tiempos deben ser acordados entre la cabeza de familia y el trabajador, no pudiendo ser mayor a 20 horas en la semana, a menos que sean compensados con descanso retribuido.
  • El trabajador del hogar interno, tiene derecho a disfrutar de dos horas diarias para sus comidas, pero estas no se cuentan como tiempo de trabajo efectivo.
  • Entre una jornada y otra de trabajo, cuando se es trabajados del hogar interno, pueden pasar solamente 10 horas en vez de 12, debiendo compensarse estas dos horas acumulándose en períodos de descanso.
  • El trabajador del hogar tiene derecho a 30 días de vacaciones, los cuales pueden ser divididos en dos o más períodos, debiendo ser uno de estos de por lo menos 15 día consecutivos. Este período de disfrute de vacaciones debe ser pactado, y de no llegarse a un acuerdo, el trabajador decide 15 días y quien contrata decide los restantes 15 días. Cabe destacar que, si se es trabajador interno, durante el período de vacaciones no está obligado a vivir en la casa.
  • Los trabajadores del hogar no cotizan por desempleo, y por tanto cuando cesa en el trabajo no tienen derecho alguno a paro a menos que tengan cotizaciones anteriores acumuladas de otros trabajos en el régimen general.

De los despidos y sus tipos

La relación laboral del trabajador del hogar puede finalizar por:

Despido disciplinario

Este despido debe ser notificado por escrito, indicando las causas que lo fundamentan. Así las causas que llegan a justificar el despido disciplinario son las que se encuentran indicadas en el Estatuto de los trabajadores.

En el caso de ser declarado por los tribunales como un despido no procedente, el trabajador tiene derecho a ser indemnizado con el equivalente a un salario de 20 días naturales multiplicados por la cantidad de años de servicio, con un máximo de doce mensualidades.

Despido por desistimiento del empleador

En este caso el despido debe llevarse a cabo con un preaviso de por lo menos siete días, y si el trabajador tiene una antigüedad que supera el año, el preaviso se deberá ser de 20 días. Dicho período de preaviso, también puede ser sustituido por una indemnización que equivalga a los salarios correspondientes a dicho período.

De igual forma, al mismo tiempo al trabajador se le debe hacer entrega de una indemnización semejante a 12 días de servicio por cada uno de los años de antigüedad, teniendo un límite de seis mensualidades, y siempre debe ser dada en metálico.

Despido improcedente

Este tipo de despido de presenta cuanto el empleador lo realiza sin entregar al trabajador la correspondiente carta de despido o no hace el abono de la indemnización que corresponde por desistimiento del empleador.

La declaración del despido improcedente viene aparejada con el abono de una indemnización semejante al salario que corresponde a veinte días naturales multiplicador por la cantidad de años de antigüedad, teniendo un límite de doce mensualidades.

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